Skip to content

El fin del cine? Interesante artículo de alguien que no soy yo, ¡Maldita sea!

noviembre 3, 2010

En este blog van a tener cabida artículos escritos por otras personas aparte de mí, sobretodo si lo que dicen me parece tan  interesante que maldigo en hebreo por no haberlo escrito yo antes.

Este es el caso de este interesante, divertido y alarmista artículo que se publicó hace unos días en el periódico inglés Telegraph.co.uk Ya que no he sido capaz de escribirlo antes, me limitaré a traducirlo para vosotros.

El autor se llama Adrian Hon y es fundador y director creativo de Six to Start, una compañía de juegos online, tiene estudios de neurocirugía en Cambridge y Oxford (lástima, si hubiera estudiado en “Canfort” se podría haber cruzado con la hija de Pazos). Además es un reconocido articulista en temas de propiedad intelectual.

El artículo tiene el ligero y ameno título de:

EL MODELO DE NEGOCIO DE HOLLYWOOD ESTÁ ROTO.

PREPARÁOS PARA LA CAÍDA DE LA INDUSTRIA CINEMATOGRÁFICA.

Trucos como el 3D son un signo de desesperación.

Cuando una película como “Avatar” hace 2800 M$ en menos de un año, puede parecer perverso decir que la industria del cine tiene problemas -pero voy a decir exactamente eso. No sólo hay estudios como MGM que van a la quiebra,  si no que además el número de espectadores en los cines se niega a crecer -y, en los USA está cayendo.

Qué ha pasado? Puede ser que el siglo de Hollywood como dueño y señor del mundo del entretenimiento esté llegando a su fin, y porqué? Las respuestas se encuentran en tres razones muy distintas: palomitas, internet y la antigua televisión.

Si alguna vez habéis ido al cine, seguramente habréis llegado a la conclusión que deben hacer mucha pasta vendiendo palomitas y refrescos; después de todo, no cuesta 6€ hacer una bolsa de palomitas. Todas esas palomitas suenan como un excelente beneficio extra para el cine, además de las entradas que deben vender -pero, en realidad, esas palomitas son la mayor parte de sus beneficios, especialmente porque tienen que devolver gran parte de su taquilla (en España 2/3) a la distribuidora y productora de la película.

El gigantesco margen de beneficio que sacan de las palomitas y bebidas, significa que los cines necesitan atraer y llenar las salas con tanta gente como puedan. La peor pesadilla del dueño de un cine es un pase sin  palomitas y chucherías, así que si una película hace menos taquilla de la que se espera en su estreno, intentarán quitarla de la sala tan rápido como puedan.

Todo esto, hace que sea vital para los estudios producir y distribuir películas que tengan estrenos masivos, de lo contrario se arriesgan a ser empujados fuera de la cartelera.

Y quien va los cines los viernes de estreno? Gente joven. Y quien compra palomitas y refrescos? Eso es, gente joven. Así que a ellos van destinadas las grandes películas.

Nada de esto es especialmente novedoso -siempre ha habido grandes títulos pensados para gente joven. Pero las cosas son diferentes ahora, principalmente porque el marketing es mucho más caro de lo que era hace pocos años.

En los viejos tiempos, podías emitir publicidad en unos pocos canales de televisión y te garantizaba llegar a decenas de millones de personas. Con la TDT, el cable y la tele por satélite, por no mencionar internet, las audiencias se han dividido entre miles de localizaciones diferentes, haciendo  mucho más complicado llegar a audiencias masivas. Antes además, solía darsele más tiempo al boca a boca de una película. Ahora hay que concentrar todos los esfuerzos de marketing en el fin de semana del estreno.

Como respuesta a esto, los estudios ahora gastan decenas de millones de dólares en publicidad y marketing con la esperanza de persuadir a la gente para que vaya al cine, además del que ya se han gastado en la producción. Esto convierte el negocio en una apuesta de cien millones de dólares, y si sabes algo de apuestas, sabrás que siempre hay que procurar reducir los riesgos al mínimo, produciendo películas que estés seguro que el público querrá ver. Como? Haciendo secuelas, películas basadas en cómics o videojuegos y animación para niños en 3D. Rehaces y adaptas ideas que crees que todo el mundo quiere ver, como “Star Trek”, “El Equipo A” y “Harry Potter” (Uno se pregunta cuanto dinero podría hacer una película animada de Star Wars en 3D para niños -espera, esa era “La Amenaza Fantasma”).

Despues de una serie de películas apocalípticas, Hollywood se enfrenta a su propio final.

Incluso películas que no están basadas en franquicias existentes – como “Avatar” y “Origen”- no son tan arriesgadas como puede parecer. La taquilla extranjera (fuera de USA) se hace cada vez más importante, y las películas que mejor funcionan, particularmente en países que no hablan inglés (y no doblan las películas, es decir, la mayoría) tienen dos cosas en común –  montones de explosiones y pocos diálogos. Teniendo esto en cuenta, no es una sorpresa saber que “Avatar” y “Origen” hicieron la mayor parte de sus taquillas fuera de los USA.

Pero no está funcionando. La venta de entradas de cine está bajando en USA y en Inglaterra, a pesar de que la población aumenta; la gente simplemente no quiere ir al cine y prefieren hacer otras cosas, desde ver la tele, a navegar  por Internet, o jugar con videojuegos. La única razón de que esta tendencia negativa no se haya visto aún claramente, es que la taquilla mundial ha estado alimemtándose artificialmente con las caras entradas para películas 3D – pero eso dificilmente va a continuar para siempre.

Un pequeño rayo de esperanza para los estudios era que siempre podían contar con los DVD para aumentar sus beneficios. Durante mucho tiempo, esto funcionó, mientras los consumidores tiraban sus viejas cintas de VHS y recompraban las películas en el nuevo formato. Desafortunadamente, esto no ha ocurrido con el tan cacareado Blu-Ray, sobre todo porque el Blu-Ray no supone un salto de calidad tan grande como fuel el del DVD repecto al VHS. Aunque quizás el streaming de internet y los servicios de alquiler como iTunes y Netflix puedan llenar ese vacío?

O quizás no. Mientras el streaming de internet ayuda a llevar las películas a más lugares, tiene el curioso efecto secundario de hacer competir a las películas en las misma condiciones que la TV -y no salen beneficiadas en la comparación. Series como “Perdidos”, “Mad Men”, “The Pacific” o “Los Soprano” demuestran que la buena TV puede competir tranquilamente con las grandes películas, desde la actuación, a la calidad de la producción o los guiones.

Muchos de estos programas son creaciones de canales como HBO -en USA HBO tiene más de 40 millones de suscriptores pagando más de 1500M$ al año, suficiente para pagar los programas más fastuosos (por ejemplo, el episodio piloto de Boardwalk Empire cósto 18M$). Y porque HBO no tiene publicidad -el equivalente a las palomitas para TV- no están preocupados en conseguir la mayor cantidad de espectadores posible, a costa de reducir la calidad al mínimo común denominador. En su lugar, sólo tienen que procurar que los suscriptores no se vayan, y lo hacen asegurándo una gran calidad en su programación, programas de gran impacto que hacen que sus clientes se lo piensen dos veces antes de darse de baja -incluso aunque no los vean!

(Tambien ayuda que puedan emitir contenido más delicado, adulto y violento ya que no necesitan contentar a grandes cadenas o anunciantes)

Canales de suscripción como HBO hay pocos, pero han conseguido arrastrar a otras cadenas para que aumenten el nivel de calidad de sus programas, si quieren una parte de su éxito.

A los productores les gusta hacer ver que la raiz de sus problemas es la piratería; son libres de creerlo si quieren, pero incluso si eliminasen la piratería,no conseguirían detener el inevitable desenlace al que el cine, la TV (y el perfectamente legal) streaming de internet están abocados.

Las películas no van a desaparecer – Disney y Fox están aquí para quedarse, y estoy seguro de que Avatar 2 y 3 engordarán con un buen puñado de millones la taquilla global – pero se están convirtiendo en productos cada vez más planos y descerebrados, y son superados por la mejor TV. Lo que es peor, las películas ya no son tan rentables como antes, que es la verdadera razón para la indigna moda de convertir éxitos del pasado al 3D en este momento.

La piratería no mató a la estrella de cine. Fueron las palomitas.

Bueno, este es el artículo. A mi me ha parecido muy interesante, aunque no comparto la visión apocalíptica del neurocirujano (anda que su abuela estará contenta, dejar de ser neurocirujano para dedicarse a hacer juegecitos de computadora). Creo que este es un punto clave en su opinión, al fin y al cabo trabaja en la industria enemiga del cine. Como él bien dice las películas son para los jóvenes, igual que los videojuegos, pero los bolsillos de papá tienen un límite…

A diferencia de los videojuegos, el cine ha adquirido la categoría de arte, es un producto cultural que siempre existirá mientras haya civilización, al igual que existe la literatura (ojo, que no digo los libros!) existirá el cine. Seguro que el videojuego también llegará, pero aún le queda un trecho, anda que no le queda.

Anuncios
Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: