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La teoría del MOOD. El ánimo con que vamos al cine

octubre 15, 2010

No dejo de preguntarme qué ha pasado con Amador. Me refiero a la película de León de Aranoa.

Sé que nunca estuvo concebido como un blockbuster pero es que las cifras que está haciendo son demasiado malas. De acuerdo al gran Pau Brunet de boxoffice.es (la mejor web sobre taquilla de España), Amador no logró estar entre las diez películas más taquilleras del fin de semana, hizo unos pobres 225000€ en 140 cines de toda España, en un fin de semana con puente, lo que supone unos 1600 € por sala. Para que os hagáis una idea, eso es una media de no más de 22 personas en cada sesión de viernes a viernes en la semana de su estreno, es muy poco para una película del director de Los Lunes al Sol o Princesas.

El boca a boca y la crítica, que también afectan en esto, tan sólo acentuarán el problema. Así que lamentándolo mucho, creo que Amador no va a tener mejor futuro que el de su protagonista masculino.

Dicho esto, creo que hay varios factores que han afectado negativamente a la película. El mismo Pau apunta una razón en boxoffice, opina que “(…)el estreno de Amador confirma la caducidad de estas marcas autorales que han pasado a segundo plano especialmente porque la audiencia que tanto las amaba hace 10 años ya no tiene las mismas motivaciones(…)”, comparando el sello de Aranoa con el de Medem o Coixet. En mi opinión puede que haya algo de esto, aunque para mí Aranoa juega en una liga superior a los otros dos, siendo también un autor muy personal creo que tiene un estilo más cercano a la audiencia, conecta mejor con el gran público.

Sí creo que el trabajo de Marketing ha sido muy irregular y esto le ha afectado negativamente. El estreno ha tenido bastante presencia en los medios de comunicación, con entrevistas al director avisándonos de que la película tiene un giro inesperado, recordándonos que han pasado cuatro años desde Princesas, sin embargo los materiales de promoción no han acompañado este esfuerzo de prensa.

El poster muestra el perfil melancólico de la actriz Magaly Solier (buena actriz, pero no una estrella que venda entradas con su nombre) ocupando el 80% de la superficie, con el tag line “somos nuestras decisiones”. El trailer cuenta el drama gris de una mujer inmigrante que tiene que cuidar de un viejo cascarrabias (no cuento más por los spoilers). En ambos casos creo que los materiales de promoción no aciertan a trasladar el atractivo de la película al espectador, y desde luego no dejan ver nada del estilo de Aranoa, que siempre ha mostrado en sus películas unas pinceladas de humor, ese que los gallegos llaman “retranca”, que creo que el público agradecía.

Bueno, y ahora a la teoría del MOOD. No sé si habéis oído alguna vez la expresión inglesa “to be in the mood for something”, que viene a ser “estar de ánimo para algo” o “tener ganas para hacer algo”. A mi me da la sensación de que hay una serie de cambios en la forma de ver cine, que hacen que haya que poner especial cuidado en estos materiales para promocionar las películas, ahora más que nunca. Por que los ánimos, las ganas, el mood para ver una película cambia muy rapidamente hoy en día.

Los cines de una o dos salas están desapareciendo del centro de las ciudades, cada vez hay más multicines en centros comerciales. Esto cambia la experiencia de ir al cine, ya no vamos con el único propósito de ver una película. Aprovechamos para hacer la compra, comer, tomar algo, ver ropa, etc… Por lo tanto el momento de ir al cine no es una actividad exclusiva, está integrada en una experiencia de ocio mayor. En esta situación, creo que es más dificil decantarse por una película dramática y adulta, cuando es probable que vayamos con la familia, o que al menos estemos rodeados de un ambiente familiar.

No sé si existe alguna encuesta a este respecto, pero si no es así, debería. Creo que nunca como antes se ha cambiado tanto de opinión en la misma cola del cine. Me explico, puede que hayamos salido de casa con el propósito sincero de ir a ver una película concreta (digamos Amador, por ejemplo), pero ahora hay más posibilidades que nunca de que cambiemos en el último minuto nuestra preferencia, y creo que lo hacemos.

Las razones para esto son muchas, pero la principal es simplemente porque podemos. Cuando tienes 5 películas diferentes para elegir, puedes cambiar de opinión por el horario (porque una empieza 10 minutos antes que la que tenías intención de ver), o porque ves que están regalando algo comprando otra entrada, o porque mucha gente está yendo a ver otra película y te entra curiosidad, o (y esta es mi razón favorita) porque ves todos los carteles juntos y, sinceramente, la película que tenías pensado ver no parece tan atractiva ahora.

En realidad el motivo no importa, lo que sí importa es ser conscientes de que los materiales de promoción tienen que estar muy orientados a competir con el resto de películas en cartel. Un poster ya no es sólo una imagen que representa la película, también debe ser un envoltorio atractivo, que llame la atención de los compradores en la estantería del supermercado en el que se están convirtiendo los cines.

Aquí os dejo algunos posters de películas que compartieron espacio en los cines esta semana.

¿Vosotros también cambiáis de opinión a última hora?

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